martes, 12 de mayo de 2015

VACACIONES EN EL MAR



Un 90-60-90 nunca será comparable con su cuerpo de modelo. Su cara, ovalada como balón de futbol americano, está en perfecta armonía, de facción fuerte y mirada penetrante. Sus lunares son comparables con las estrellas del cielo, y no, no son por la cantidad sino por cómo embellecen aquella obra de arte. El que más me gusta es aquel lunar que se encuentra detrás de su oreja., ¡sus orejas! Bellos conductos perfectamente alineados, no muy grandes y tampoco muy pequeños.
No quiero llegar a sus ojos, allí me perdería. Aquellos que me conocen saben que no soy de esas personas que se fijan en tantos detalles de otras personas pero se me hace casi imposible dejar pasar esto sin ser escrito.
Continuando con la descripción hablaremos de su nariz, sus cuevas se encuentran en perfecta simetría y encima de ellas una perla que les hace juego. Sus pómulos no son muy prominentes y sus cejas son gruesas y toscas, pero para nada desencajan con su facción. Su frente no es muy alargada ni tampoco se pierde en su pelo, un pelo que se nota que está bien cuidado, cortado con delicadeza y cuando lo ondea con sus manos puede enloquecer a cualquiera. Manos fuertes y delicadas a la vez, no muy gruesas y con uñas bien arregladas. Sus brazos son escuálidos con algunos bosquejos de músculos que son solo visibles cuando contrae su brazo. Torso plano, espalda erecta y piernas gruesas son solo algunas de sus características.
Sus pestañas parecen arcos que en cualquier momento podrían disparar y enmarcan dos esmeraldas, que según el momento del día se vuelven mares, mares profundos en los cuales quisiera navegar. Esas grandes luciérnagas me miran y yo me derrito. Perlas preciosas que revelan el alma, un alma pura, limpia y necesitada de amor, de alguien que la escuche. Yo quiero escuchar, quiero cada día perderme en sus ojos, en su piel trigueña, en sus brazos escuálidos, en sus manos delicadas, pero no puedo, ¡no sabe que existo! No sabe que le deseo y lo peor de todo es que quizá nunca se entere de que yo estoy aquí.

miércoles, 15 de octubre de 2014

FANTASMAS DE OTOÑO



Los fantasmas del pasado me atormentan, vienen a mí rápidos y sin compasión ellos no saben ni les interesa saber si ha estado todo bien o si ha estado mal, sólo llegan, quieren robar mi tranquilidad y lo logran o tal vez yo dejo que lo logren. Los fantasmas son fuertes y no saben medir su fuerza, su cara es tan pálida que asustan, sus ojos tan negros que me hacen temblar. Cada uno viene con su pareja y se divierten al son de mis tristes recuerdos, bailan, se ríen, juegan y hasta beben. Tu presencia fue la que los invocó e incluso tu fantasma acompañado del de "nunca fue ni nunca será" viene con ellos, tal vez tú los diriges o tal vez todos me dirigen a ti, la única tranquilidad que me queda es que se irán, y se irán pronto, todos ellos se irán pero tú siempre estarás allí atormentándome y haciéndome sufrir. Doy un grito de auxilio al aire y aún el aire está a tu favor. Ni en mis sueños puedo vencerte, siempre eres más fuerte que yo y más temprano que tarde me pones rendido a tus pies.

Sé que soy el culpable de todos mis fantasmas pero es muy difícil dejarlos ir completamente y por lo menos el tuyo me es imposible, con cada tormento me aferro más a ti, no sé qué me hiciste pero funcionó.